Y ver, con los pocos rayos de Sol que se cuelen por la ventana, tu cara bonita nada más abrirlos, a 3 cm de tu boca, de tus párpados todavía cerrados. Después despertarte, susurrándote los
te quieros a media voz al oído, que despiertes poco a poco y que mires a tu lado, me veas y sonrías sin ninguna explicación. Pasar mis manos por tu pelo en lo que tú me
acaricias y me
besas. No creo que sea mucho lo que pido. SÓLO QUIERO DESPERTARME POR LAS MAÑANAS Y VER
TU CARA BONITA NADA MÁS ABRIR LOS OJOS.
Y es que seguramente tú no le has visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana.